Avisos de demanda: cuando entra un inmueble que encaja con alguien que ya lo pidió
Búsquedas guardadas con consentimiento, aviso en tu panel cuando entra un inmueble que encaja y demanda sin oferta para saber qué captar. Con su límite explicado.

Una persona llama a tu agencia buscando un tres dormitorios con ascensor en una zona concreta, hasta cierto precio. No tienes nada que encaje ahora mismo. Le dices que sigues buscando, cuelga y la conversación se acaba ahí. Tres semanas después entra en tu cartera, por captación, justo el piso que esa persona quería. Pero nadie se acuerda de su llamada: no está apuntada en ningún sitio, o está en una nota de papel que ya no se encuentra. El piso se anuncia como cualquier otro, y la persona que lo habría comprado lo ve en un portal, o en la agencia de enfrente.
Este es un hueco que tiene casi toda agencia pequeña: la demanda que llega y no encaja se pierde. InmoSuite lo trata con tres piezas que trabajan juntas: búsquedas guardadas con consentimiento, un aviso cuando entra un inmueble que encaja y una vista de demanda sin oferta. Y tiene un límite importante que explicamos sin rodeos más abajo.
Primera pieza: guardar lo que busca, si la persona quiere
Cuando alguien busca con el asistente (por teléfono o por chat) y no hay nada o casi nada que encaje, el asistente le dice lo que sí hay y, solo entonces, le ofrece avisarle si entra algo parecido. Para guardar su búsqueda necesita un sí claro, y se lo pide leyendo un texto de consentimiento redactado por el servidor, no improvisado por el asistente. En español viene a decir: «¿Quieres que la agencia te avise por teléfono o por mensaje cuando entre algo que encaje con lo que buscas? Guardaremos tu búsqueda y tu contacto solo para eso, durante seis meses, y puedes darte de baja cuando quieras.» Existe también en inglés y en alemán.
Lo que impide el código, y no solo una instrucción al asistente: la búsqueda no se guarda si falta el consentimiento ni la frase con la que la persona dijo que sí. Sin consentimiento no hay ninguna búsqueda guardada, y ningún dato personal con ella. Lo que el código no puede impedir es que un modelo marque «sí» sin haber preguntado de verdad; por eso, cada búsqueda queda enlazada a la conversación grabada de la que salió, y tú puedes escuchar ese momento en el panel.
Se guarda zona, tipo, precio máximo, dormitorios y extras, junto con un teléfono o un correo, el idioma y el canal preferido. Si la misma persona vuelve a llamar para cambiar lo que busca, la búsqueda anterior se sustituye en lugar de duplicarse, y si pide que no le avisen más, se da de baja. Por defecto caduca a los ciento ochenta días, que son los seis meses que se leen en el texto de consentimiento, para no conservar datos de quien ya compró en otra parte.
Segunda pieza: el aviso cuando entra algo que encaja
Cuando entra un inmueble en tu cartera, el sistema lo compara con las búsquedas guardadas activas. Se dispara al darse de alta un inmueble nuevo en la sincronización de tu fichero, cuando baja de precio o cuando un inmueble vuelve a estar disponible. Los filtros duros son los de cualquier búsqueda: misma operación, inmueble publicable, un tipo de los pedidos, la zona, y un margen razonable (hasta un diez por ciento por encima del precio máximo, y un dormitorio menos del mínimo). A partir de ahí se puntúa de cero a cien, restando por cada diferencia y guardando las coincidencias de cincuenta puntos en adelante. Cada acierto y cada resta tiene una razón legible, del estilo «Precio 245.000 €, dentro de su máximo de 250.000 €».
El resultado aparece en tu panel, en la pestaña Avisos, con un contador de avisos sin leer: qué inmueble ha entrado, por qué disparador (nuevo inmueble, bajada de precio, vuelve a estar disponible) y quiénes eran los interesados, con su puntuación y los motivos. La pestaña Interesados muestra tu cartera con cuántos posibles interesados tiene cada inmueble y, en una segunda vista, las búsquedas guardadas con su estado (activa, de baja, caducada). Los teléfonos y correos se ven enmascarados en las listas, y completos en la ficha de cada búsqueda, que es donde los necesita quien va a llamar. Además le llega un correo al comercial con el inmueble, los interesados y un botón al panel.
Un ejemplo (inventado): metes un piso de tres dormitorios con ascensor en Ciudad Jardín. Al abrir el panel ves un aviso: «Nuevo inmueble: dos interesados». Dos personas que llamaron el mes pasado buscaban justo eso. Ves su nombre, el motivo de la coincidencia y su contacto. La llamada que antes no se daba, ahora te espera hecha.
Tercera pieza: demanda sin oferta
Cada búsqueda que hace el asistente deja una señal anónima: qué se pidió y cuánto había. Sin teléfono, sin nombre, sin correo, sin identificador de la conversación, solo el patrón (zona, tipo, precio, extras, cuántos resultados). Con ellas, la pestaña Demanda te enseña, a treinta, noventa o ciento ochenta días, lo que la gente pide y tú no tienes. Si diez personas han preguntado por un bajo con patio en tu zona y no tienes ninguno, ya sabes qué captar. Como no lleva datos personales, no necesita consentimiento.
El límite: quién llama al interesado
Aquí conviene ser exactos. En el panel hay un botón para «llamar a los interesados» de un aviso: te enseña antes cuántos son contactables, cuántos se excluyen y por qué (sin consentimiento, de baja, caducada, ya contactada por ese inmueble, sin teléfono), y pide confirmar la cifra. Las llamadas de aviso las hace el asistente solo si la agencia las activa. Cuando están activadas, antes de marcar comprueba la baja (RGPD), la franja horaria legal y la Lista Robinson, y llama dentro de la ventana horaria de tu agencia (por defecto, de lunes a viernes por la mañana y por la tarde), con un guion que dice quién llama y por qué, avisa de que se graba y registra el resultado: interesado, no interesado, pidió visita, volver a llamar, se dio de baja o no contestó.
Si la agencia no las activa, el aviso te llega al panel y por correo al comercial, con los nombres y los motivos, y llamas tú. Y hay un límite que no depende de la agencia: hoy no se envían avisos por SMS, WhatsApp ni correo al interesado. El correo de aviso es para el comercial; lo único que puede recibir la persona que buscaba es la llamada.
Otros límites
- No hay aviso sin cartera: la oferta de guardar una búsqueda solo se activa cuando tu agencia tiene zonas de trabajo con inmuebles cargados.
- El asistente solo ofrece guardar la búsqueda una vez por conversación, y si la persona pide otra cosa (una ficha, una visita), gana lo que pide.
- El asistente nunca cuenta a nadie lo que buscaba otra persona.
- Cuando hay una coincidencia, la agencia recibe un aviso en el panel y por correo.
- Una coincidencia es una sugerencia ordenada, no una garantía de que a esa persona le vaya a interesar el piso.
Planes
El recontacto y las campañas van con el teléfono, que está en los tres planes: Captación (99 € al mes pionero pagando por años, hasta el 31 de diciembre de 2026, o 149 € normal), Captación y web (199 € o 299 €) y Suite completa (399 € o 599 €). Precios sin IVA. Esta funcionalidad no figura como línea propia en la ficha de cada plan; se enseña dentro de la demostración.
Si quieres verlo con tus propios datos, pide la demostración, haz una búsqueda que no encuentre nada y mira cómo se guarda, cómo aparece luego en el panel y qué te enseña la pestaña de demanda.